Autoridades locales, incluyendo la fiscal del condado de Hennepin, Mary Moriarty, y la representante estatal Sandra Feist, conversaron con el codirector de la Iniciativa de Alternativas a la Detención Juvenil de Minnesota, Curtis Shanklin, y con la Dra. Katie Remington Cunningham del Centro de Investigación de Justicia de Minnesota, contrastando los sistemas internacionales que han adoptado la Convención de la ONU con el sistema de Minnesota. “Somos muy duros con los jóvenes y suaves con el sistema,” comentó la Dra. Remington Cunningham.
Desde las notorias disparidades raciales hasta la resistencia política de adoptar reformas que han demostrado reducir la reincidencia, el panel discutió con los expertos internacionales cómo Minnesota podría hacer un mejor trabajo al servir a nuestros jóvenes.
Estados Unidos es el único país del mundo que no ha ratificado la Convención de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, el principal tratado de derechos humanos que incluye estándares para el sistema de justicia juvenil. La Convención reconoce que los niños que cometen delitos siguen siendo niños, y que obtendrán mejores resultados cuando el sistema lo reconozca y los trate de forma adecuada a su desarrollo.
“Incluso cuando los niños causan daños significativos, siguen siendo niños, y si realmente queremos mejorar la seguridad de la comunidad, debemos tener en cuenta su desarrollo en nuestra respuesta,” dijo Sarah Davis, directora de la División de Niños y Familias de la oficina de la fiscalía del condado de Hennepin. “Otros países han adoptado políticas basadas en el desarrollo juvenil, tienen tasas de reincidencia mucho más bajas y resultados mejores para jóvenes y comunidades. Debemos ajustar nuestras prácticas para reflejar estos enfoques basados en evidencia si queremos mejores resultados aquí.”
Los países que han incorporado los derechos de la Convención priorizan la rehabilitación en vez del castigo, no juzgan a menores en el sistema de justicia de adultos, no imponen sentencias de por vida, tienen menos jóvenes encarcelados y garantizan protecciones para los menores acusados de delitos, como el acceso a una defensa desde el momento del arresto. Estados Unidos tiene la tasa más alta de encarcelamiento juvenil en el mundo.
Hay una gran brecha entre los estándares mínimos aceptados internacionalmente y cómo la mayoría de los estados, incluido Minnesota, tratan a los niños que cometen delitos.
“Los niños deben tratarse de forma diferente porque son diferentes a los adultos,” comentó Douglas Keillor, director de Juvenile Justice Advocates International y co-organizador del evento. “Los estándares internacionales de derechos humanos lo reconocen, y la mayoría de los países lleva décadas esforzándose por hacer realidad esto en sus sistemas de justicia juvenil. Debemos mirar hacia ellos para ver cómo nosotros en Minnesota podríamos hacer las cosas mejor,” añadió.
“El gobernador Tim Walz quiere ver a Minnesota convertirse en el mejor estado del país para criar niños,” dijo Malaika Eban, directora del Centro de Derechos Legales. “Estoy de acuerdo. Y debemos asegurarnos de que esto sea verdad para todos los niños, incluso para aquellos que han cometido errores y necesitan una segunda oportunidad.”
Acerca de los organizadores del simposio
El simposio “Cerrando la Brecha” fue organizado por Juvenile Justice Advocates International, el Legal Rights Center, el Minnesota Justice Research Center y la Oficina del Fiscal del Condado de Hennepin, con apoyo de la Minneapolis Foundation.
The “Closing the Gap” symposium was organized by Juvenile Justice Advocates International, the Legal Rights Center, the Minnesota Justice Research Center, and the Hennepin County Attorney’s Office, with support from the Minneapolis Foundation.